A maravilhosa beleza das corrupções políticas
Deliciosos escândalos financeiros e diplomáticos,
Agressões políticas nas ruas,
E de vez em quando o cometa dum regicidio
Que ilumina de Prodígio e Fanfarra os céus
Isuais e lúcidos da Civilização quotidiana!
Pessoa
…A Pilar, que no dejó que yo muriera…o lo que es lo mismo y una traducción personal, A Pilar que não deixou que eu morresse. Hay más dedicatorias, a cada cual más Saramago. Y todas traducidas al español por su mujer, Pilar del Río. No me atrevo a preguntarle si era lo que más esperaba, una vez concluía las obras, como tampoco le pregunto por su primer encuentro con el escritor luso, y mucho menos le pregunto cómo pudo callarse que había ganado el Premio Nobel, y lejos, muy lejos de ese prodigio y fanfarria que declama Pessoa, me atrevo a dirigirme a ella como la viuda de José Saramago…con ella, el legado del escritor portugués sigue vigente, vivo, y respaldado por la ingente labor de la periodista, traductora y mujer del autor, Pilar del Río.
Estamos en plena raia, a escasos metros de un trazo imaginario que deslinda dos tierras íberas, dos faunas mediterráneas que colapsaron con el imaginario aventurero, otras tierras, a base de plantar sus lenguas. Sentir saudade en Macao o recordar el terruño en cualquier pueblito de la costa del Pacífico son ejemplo de la esa universalidad portuguesa y española. Quedaron atrás esas inimaginables locuras magallanescas, esas ensoñaciones colonizadoras de unas Indias sin hindúes, de esas demarcaciones históricas, que vista desde la Passarola, suscitan nostalgia y algo de envidia.
Pilar, estamos justo en la frontera con Portugal, esa raya imaginaria que separa dos pueblos ibéricos, y escuchar a Saramago en español era una maravilla, mientras que nosotros no hacemos ese esfuerzo por conocer la lengua portuguesa…
…Sobre todo hay que entenderlos y lo que tenemos que procurar es que nos entendamos los unos a los otros, porque si queremos hablar la otra lengua nos limitamos, coartamos nuestro pensamiento porque vamos reducimos las expresiones y las palabras que conocemos, pero cada uno en nuestro idioma. Yo entendiendo, por ejemplo, que los catalanes me hablen en catalán, siempre, pero respetando al interlocutor, es una riqueza de culturas, de formas de expresarse.
En las entrevistas que realizamos a protagonistas portugueses, se termina hablando español, correcto y con algunos matices, pero seguro que si el encuentro fuera en portugués, la traducción, y de esto sabes mucho, no sería igual. Lo que quieren expresar muchas veces, no tiene un corta y pega, hay palabras y sentimientos que son endémicas de cada lengua.
Queda demostrado que son más listos que nosotros, su lengua es muy amplia, tienen catorce vocales, tienen una cantidad de sonido que nosotros no llegamos, la capacidad para ello es mucho más simple. Siempre se ha dicho que históricamente, dominan otras lenguas porque las películas nunca se doblaban, y no es así, antes del cine ya hablaban con facilidad muchos idiomas y nosotros sin embargo no tenemos esa apertura con los idiomas. Hay especialistas que lo cuentan, ellos tienen una riqueza que nosotros no tenemos.
Al escucharte en el pregón literario de la Feria de Badajoz, o en los momentos previos a este encuentro, percibo que no has perdido ese punto tuyo de periodista…
Si nos hacemos periodistas es porque sentimos curiosidad, queremos llegar al fondo de las cosas, y no solo en materia culturales, también en política y en las relaciones personales, llegar al fondo, intentar saber más e intentar hacer lo mejor, lo más completo posible. Me siento absolutamente periodista, pese a que nuestra profesión está pasando un momento pésimo. Los medios nacionales e internacionales están eliminando a las personas, jugando con las noticias de las redes, mecanizando el trabajo y el periodismo ya no es el cuarto poder. En demasiados casos es un lacayo del primer poder.
Es una forma de entrar, desde una perspectiva periodística, en la cotidianidad del escritor José Saramago, el hombre que escribía, el hombre que estaba con amigos, el hombre que trabajaba, el hombre que paseaba por determinados lugares de la isla, siempre visto desde fuera
Es la evolución del periodismo, pareja a la realidad polarizada de la sociedad y la política…
…Durante el Franquismo el periodismo era la reproducción de lo que tenía que decirse, aunque había muchísimos periodistas que no participaban de ese espíritu y tenían una posición casi clandestina y trataban de meter entre líneas mensajes que iban más allá, para la consecución de la democracia. Cuando empezamos la transición hubo una militancia muy fuerte y el periodismo en España fue fundamental. Recuerdo la revista Cambio 16, la entrada de El País, la incorporación de las emisoras de radio, la incorporación de Televisión Española a programas distintos, a programas de pensamiento tipo La Clave, y todo aquello durante ese proceso en España, la figura del periodismo fue fundamental. Luego nos hemos ido adocenando por diversos factores, los periodistas son echados a la calle sin pena ni gloria o se pueden pasar cuatro cinco meses sin cobrar y no pasa nada, no hay movimiento, no hay plante, no hay decisiones colectivas, se expulsan a compañeros y la redacción sigue funcionando. Es decir, que el problema no qué está pasando es los medios de comunicación, el problema a lo mejor es que los propios periodistas nos hemos dejado, o no nos han dejado hacer nuestro trabajo. No hay militancia cívica, militancia ciudadana, militancia del mejor artículo, no hay militancia periodística y colaboración entre compañeros y medios.
Qué supone para ti estar, pasear, hablar de literatura, en Badajoz, ciudad frontera, cerca de Lisboa, de tu Andalucía natal, del puente José Saramago…
Fue una sorpresa que me llamaran, me gustó porque me gusta venir aquí, estar con los amigos, es un descanso personal. Y también era la hipótesis de poder hacer una mirada un poco más relajada, a lo que aquí se produce o a lo que aquí se ha producido sin meternos en demasiada honduras y profundidades. Y no te creas que en otro sitio de España, se hacen especiales con escritores portugueses, ni cerca de la frontera.
En época de la República, en la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, sí se hizo un buen trabajo con Portugal. Desde entonces se mantenido inactivo durante cantidad de años y simplemente se convertido en un lugar de burocracias, sin embargo, ahora es un centro de actividad cultural, aunque se ha necesitado mucho para irnos descubriendo.
La Academia de la Lengua de Sevilla ha empezado ahora a darse cuenta que la literatura portuguesa es complementaria y que nos ayudamos mutuamente con el conocimiento y con la lectura. Se están haciendo jornadas, pero han pasado muchos años desde Camões.
Pero sigue sin existir una conexión real entre ambas literaturas…
…Intentos ha habido siempre, incluso Leopoldo Alas Clarín, publicó un artículo que decía que la prensa de Madrid debía de publicar artículo de autores portugueses en portugués, para familiarizarse con el idioma, pero la dictadura de los dos dictadores hermanos, lo que introdujeron fue desconfianza de unos con otros. Luego cuando llegó la democracia, teníamos un mundo tan grande por descubrir y nos ocuparon tanto otros continentes que no nos fijamos mucho en Portugal. Había autores que estaban traducidos como Torga o Fernando Namora, que empezaban a llegar, pero nunca rompían. Fue necesario que llegara la fuerza de un Fernando Pessoa y luego de José Saramago para efectivamente descubrir que eso no habían nacido por generación espontánea, que eran productos de una literatura muy sólida.
El caso de la literatura española en Portugal sí, existía, hay una fuerza editorial latente, y con esa fuerza pues sí que había y hay más presencia de autores españoles en las librerías portuguesas.
Hablamos de conexión hispano lusa, la natural y la literaria, y La intuición de la isla, habla de ellos, para conectar a Saramago con su obra y vida, pero siempre, y esto es lo extraño, desde una isla, la maravillosa Lanzarote, muy lejos de ambos países, o quizá con la distancia justa para hacerlo de manera honesta.
Con argumentos y razones fundamentales como; eres muy mayor, te vas a morir, estamos en una pandemia, escribe, tenemos que contarles cosas a las visitas a la casa…entonces bajo esa amenaza decidí escribir el libro. Es una forma de entrar, desde una perspectiva periodística, en la cotidianidad del escritor José Saramago, el hombre que escribía, el hombre que estaba con amigos, el hombre que trabajaba, el hombre que paseaba por determinados lugares de la isla, siempre visto desde fuera, con una perspectiva de crónica periodística, pequeñas crónicas sobre distintos momentos de la vida de José Saramago, de la obra de José Saramago, sin entrar en la intimidad, pero sí, desde la cotidianidad.
Elegimos esa isla para vivir porque mi hermana y mi cuñado habían vivido muchos años en Nigeria, y cuando se tenían que volver a Europa, que no querían para nada porque habían sido abducidos por África, que parece que le pasa mucho a la gente, y para el salto no fuera tan brusco se quedaron un tiempo en Lanzarote, que estaba a mitad de camino. Resulta que fuimos a verlo y a nosotros también nos pareció que era una balsa de piedras estupenda y que era un sitio que estaba en mitad del océano y de que se estaba cerca de todo. Cuando, por una serie de circunstancias, decidimos que teníamos que salir del Lisboa, porque la vida de Saramago estaba siendo dura, tenía demasiadas presiones, la gente le quería ver de continuo, demasiadas invitaciones, demasiada vida social y eso no era compatible con la vida de que José Saramago tenía marcada, y entonces decidimos ir a vivir a Lanzarote.
¿Crees que la isla le ha aportado algo diferente a la literatura de Saramago?
José reconoció que, hasta el Evangelio según Jesucristo, él había escrito de una determinada manera, y que, a partir del Evangelio, por el propio vacío que le produjo la escritura de esa obra, enfrentarse con el mito fundacional de nuestra civilización es muy fuerte y concluir que si Jesucristo no era Dios y esto no es como se cuenta, nuestra civilización está basada en la mentira o sea que a partir de ahí…le provocó un vacío, una tensión muy fuerte. Y después tuvo problema en su país con el libro y eso simplemente le saturaba. Estaba harto de oír esas cosas, a favor y en contra, el ruido le molestaba. Entonces de alguna entre lo que había supuesto la escritura del Evangelio para él y el contacto con la isla, de alguna manera influye en su estilo literario. Él lo describe y dice; antes me interesaba la estatua, quería describir la estatua, cuando estaba escribiendo un libro, y ahora me interesa más la piedra de la que está hecha la estatua. Cuando le quedaban pocos meses de vida, ya no era ni la piedra, era el corazón de la piedra lo que le interesaba, directo a lo que quería contar. La isla de alguna manera le modifica.
Pilar, de manera casi natural, la pareja va de la mano de la obra del autor, tanto que las novelas se traducían pocas horas después de escribir Saramago la última palabra.
El último libro que tradujo Basilio Bastasar, Ensayo sobre la ceguera, se presentó el mismo día de la presentación con un bastón y diciendo me estoy quedando ciego y he llegado a este libro de milagro. Entonces es cuando quedamos que el siguiente libro ya lo traducía yo, Todos los nombres. Y sí terminaba las traducciones muy cercanas a su finalización, recuerdo en el caso de La caverna, que José lo acabó a las 4:00 de la tarde y yo lo acabé a las 8:00 de la noche, el mismo día. Saramago sólo escribía dos folios al día y teníamos muy hablado el final.
La única intervención mía en la obra de José Sargo es precisamente en ese libro y en la última palabra de ese libro. En la caverna, porque Juan Cruz siempre quería saber cuál iba a ser la última palabra del libro y sobre eso escribía un artículo o un poema hacia lo que sea. Entonces cuando José me trae los dos folios le digo que no le voy a decir la palabra en portugués a Juan Cruz, porque no la iba a entender…compre ya su billete. Su billete de entrada, que se puede decir en español, pero en español billete se dice más en Portugal como nota, y entonces me dijo; No, no se lo vas a decir en español se la vas a decir en portugués porque yo la voy a cambiar.
La otra fue una discusión de horas que se la tuve que demostrar porque no me creía porque le dije si has dicho que no hay luz no puede saltar el contestador automático del teléfono, en la novela Todos los nombres, le costó entender que sin luz no podía saltar el contestador automático. A Gabriel García Márquez le pasó lo mismo, y agradeció que se dieran cuenta que un personaje aparecía en la página 300, cuando lo había matado en la 70. Les pasa a muchos autores.
Antes me interesaba la estatua, quería describir la estatua, cuando estaba escribiendo un libro, y ahora me interesa más la piedra de la que está hecha la estatua…cuando le quedaban pocos meses de vida, ya no era ni la piedra, era el corazón de la piedra lo que le interesaba
Hablas de José Saramago como si estuviera vivo, presente aquí mismo, eso me genera una buena sensación, un amor tangible desde la distancia pulsante de su persona…
…Es que real, es que yo trabajo en Saramago. Y que no es cosa de la viuda alegre y tal, no, es que trabajo en Saramago, estoy en la Fundación Saramago, y sí, para mí es tiempo presente. Insisto, no estoy hablando de lo personal, estoy hablando de la vida.
La vigencia de Saramago es casi profética, o al menos, cualquier evento de índole social te lleva a una de las novelas de él…
Ayer nos reímos acerca de este tema. Estaban dando el nombre del Papa, León XIV, y llamé a la Fundación para cerciorarme de un dato que Saramago saca de la realidad para que me dieran el nombre del amigo de Francisco de Asís…León. Quizá no sólo había que mirar a León XIII, la relación puede venir de otro lado, esta parte era muy característica de José.
Te planteo otro de mis…y si…pero esta vez con el Premio Nobel. ¿Qué sería de Saramago, a nivel de repercusión sin el Nobel?
Absolutamente nada. El autor del Ensayo sobre la ceguera, es el autor del Ensayo sobre la lucidez, es decir, el premio es un reconocimiento que te hace una Academia, que es maravilloso, que a veces te complica o te facilita la vida. Hay muchos que de repente le ha llegado el premio Nobel y han podido vivir. Pero no era el caso José, cómo no es el caso de otros autores que tenían ya organizada, sobre todo y básicamente porque no iban de aviones y de vida de multimillonarios. Un escritor nunca es un multimillonario, ayuda, pero no cambia, si eres un escritor maduro no te cambia. Y en muchos casos dicen que el Premio Nobel hace que las personas ya dejen de escribir, pues claro, sobre todo porque te lo dan a los 80 y tantos años. Hay una crónica maravillosa de García Márquez dedicado de los premios Nobel, que escribe sobre eso. Pero, en definitiva, y quitando a Albert Camus que murió joven, o la reciente escritora surcoreana, estos premios se otorgan a autores con un largo recorrido. Saramago después de haber recibido el Nobel ,el primer libro que escribió después de tener que cumplir sus compromisos como premio Nobel, es La caverna, la historia de una familia humilde, que ahora mismo las tecnologías y las nuevas organizaciones sociales, prescindirían de cantidad de profesiones, y qué pasa con esas personas que no pueden consumir, ¿Dejan de tener sitio en la sociedad? porque ¿La sociedad que quiere ciudadanos o consumidores? y de repente te das cuenta que si eres consumidor tiene espacio y si no eres consumidor, no tienes espacio, estás fuera. Pues ganó el premio Nobel y se ocupó de esa gente.
Has nombrado a la reciente premio Nobel de literatura Han Kang, y en tu pregón literario has nombrado a escritoras de la tierra, Dulce Chacón y Adelaida García Morales, reivindicando la figura de la mujer en la todas las actividades y en especial, en la literatura…
…hablé de algunas escritoras, y primero porque ahora mismo tienen una presencia extraordinaria y segundo porque si no fuera por las lectoras, ¿dónde estarían los escritores? Leemos las mujeres básicamente, siempre y tenemos en estos momentos tenemos una obligación social, y es recuperar a las escritoras. Dentro de dos años se va a conmemorar la generación del 27 con la foto hecha en el Ateneo de Sevilla, todos hombres ¿Dónde están las mujeres del 27? Porque había, eran muchas y eran estupendas y algunas de ellas, como María Teresa León, nos cuenta lo que estaba pasando en España como pocos. Como era una mujer, o bien se tuvieron que ir o tenían que firmar con el nombre del marido, como el caso de María Lejárraga. Es un buen momento para reflexionar sobre este asunto, como Las Sinsombrero, artistas, escritoras, fotógrafas, que en plena Puerta del Sol, tiraron sus sombreros al aire, descubiertas y con la cabeza bien en alto. Y todavía, y a nivel lingüístico todavía hay sinrazones, no puede ser que haya en Portugal y en España hay algunos académicos que dicen que presidente no tiene por qué tener femenino. Esto no es filológico, va más allá, y es que lo que no se nombra no existe.
El legado de Saramago está en buen recaudo con la Fundación, ¿Qué trayectoria tiene, hacia dónde va?
La Fundación José Saramago tiene más repercusión de los que podamos pensar. Tiene actividades y presentaciones, está en una vida inicial y somos una fundación modesta. Vive con los derechos de autor, con una parte de los derechos de autor de José y no tenemos participación pública de los estados. Tenemos tres objetivos que son los encuentros de culturas, la reivindicación del medio ambiente y los derechos humanos, es decir, somos profundamente molestos.
¿Y porque no tenéis apoyo público?
José Saramago tuvo la inmensa generosidad de donar su patrimonio, ponerlo a disposición pública, pues yo ahora, reivindico que el inmenso patrimonio también sirva para que organizaciones, que son sal de la tierra, puedan funcionar.
Ahora mismo tienen una presencia extraordinaria y porque si no fuera por las lectoras, ¿dónde estarían los escritores? Leemos las mujeres básicamente, siempre y tenemos en estos momentos tenemos una obligación social, y es recuperar a las escritoras.
Pilar, y como cierre, hablamos de conexión, de tu vida, la de Saramago, la de España y Portugal, la de la isla de Lanzarote, todo como brote intuitivo de una vida por capas…por qué intuición…
Porque José Saramago había puesto a la península ibérica a navegar, la balsa de piedra, porque leyendo poemas de él, me doy cuenta que habla y el libro arranca con un poema, donde se habla de tierra-piedra-isla, y yo digo cómo nunca jamás en la vida se nos ocurrió pensar, ni a él, tan inteligente, ni a mí, que es que nunca jamás en la vida se nos ocurrió pensar que estaba destinados a vivir en una isla. Ese hombre tenía que estar caminando hacia América Latina y que estuviera cerca de África, ese era su destino. Por eso digo la intuición de la isla, porque no llegó a ser reflexión nunca. La balsa de piedra.
Ángel Luis López / Fotografía: Félix Méndez














